La ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, dijo el miércoles que Francia aplicará un impuesto extraordinario del 50% a las bonificaciones que reciban los banqueros el próximo año. Este gravamen se aplicará a los bonus superiores a los 27.500 euros. Con los fondos que se consigan con este impuesto se financiará la ampliación de los fondos de garantía de depósitos bancarios hasta los 100.000 desde los 70.000 estipulados anteriormente, según una nueva normativa de la Unión Europea.