Fitch redujo la calificación crediticia de los bonos de California a "BBB", la segunda rebaja desde junio y la primera vez que su calificación empieza con una "B" desde el 2004, destaca Tom Petruno en el blog LA Times Money & Co. La nueva calificación aún tiene grado de inversión, pero no por mucho margen. "California nunca ha tenido una calificación chatarra para su deuda, pero ahora está tentando a la suerte", agrega, tras indicar que la decisión de Fitch no sorprenderá a muchos, pero refuerza la idea de que una calificación chatarra en el futuro no es algo impensable.