La agencia de calificación espera que la economía española sufra una contracción del 1%, mientras que vaticina que la zona euro sufra una contracción este año del 0,2% por los efectos de la política de austeridad implantada en Europa y las restricciones de crédito.

La previsión de Fitch de contracción para la economía española bastante más modesta que la que pronosticó el propio gobierno de Rajoy en su último cuadro macroeconómico, en el que apuntaba una caída de la actividad económica del 1,7% para este año. El dato se sitúa, no obstante, en línea con los datos de la Comisión Europea que pronostica un retroceso del 1% en el PIB español.

La entidad, que agrega en sus informe que España tendrá un crecimiento anémico del 0,1% en 2013, considera que las profundas medidas de austeridad son riesgos bajistas sobre la demanda doméstica. Fitch dibuja un sombrío panorama marcado por los altos niveles de deuda a los que se enfrentan tanto las empresas como los hogares a los que se une el alto nivel de desempleo en España, que prevé que ascienda al 24% este año.

Sobre Europa, Gergely Kiss, analista de Fitch, señala en un comunicado que "la eurozona tendrá el peor comportamiento entre las economías más avanzadas del mundo". La firma explica que el tamaño de las medidas de austeridad y los efectos más persistentes de la restricción en las condiciones crediticias se mantienen como los "obstáculos clave" a los que se enfrentará el crecimiento en la zona euro.