Después de que a primera hora de la mañana Moody´s hablara de una probable quiebra del país heleno, Fitch salva los muebles y dice que no rebajará el ráting a la banca griega a pesar de haber recortado su calificación sobre la deuda del país.

La agencia mantiene en "B-" el ráting de largo plazo de National Bank of Greece, EFG Eurobank, Alpha Bank, Piraeus Bank y Agricultural Bank of Greece, a pesar de que la semana pasada rebajara en hasta tres escalones la calificación de la deuda soberana de Grecia, hasta dejarla a un solo paso del default.

La decisión de Fitch se basa en su convinción de que el FMI, la Unión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) seguirán prestando apoyo a la banca helena mientras tanto que el país complete la reestructuración de su deuda. Las entidades griegas, por lo tanto, pueden contar con el respaldo de la 'troika' por los temas de liquidez, refinanciación y solvencia, según la agencia.

Sin embargo, las amenazas que se ciernen sobre la banca helena son visibles. Fitch, en concreto, mantiene en perspectiva negativa la calificación de estas entidades, extremadamente expuestas a la quita que deberán aceptar los acreedores privados en la reestructuración de la deuda del país. Aún así, la agencia considera que el apoyo de 30.000 millones que se ha concedido al sector en el último acuerdo con Grecia debería ser suficiente para que las entidades hagan frente a las pérdidas por morosidad y por la quita de la deuda soberana en balance.