Las titulizaciones hipotecarias realizadas por los bancos españoles han adoptado perfiles de riesgo más elevados tanto en la composición y el colateral empleado en las emisiones, como por la utilización de una única agencia de 'rating', "generalmente la de aquella con los umbrales más bajos", según afirma Fitch Ratings. Asimismo, la agencia constata que las continuadas tensiones en el mercado de financiación estructurada están provocando que las entidades de crédito europeas, incluyendo a los bancos españoles, extiendan el uso de la financiación a corto plazo a través del Banco Central Europeo (BCE), lo que ha dado como resultado que el BCE esté "introduciendo cambios en las titulizaciones españolas".
"La mayor parte de las transacciones estructuradas de valores respaldados por hipotecas o por activos (MBS/ABS) son retenidas por los emisores con el propósito de captar liquidez", señala la agencia en una nota para clientes en la que apunta que ha advertido un cambio en los criterios de selección para estas titulizaciones ya que las entidades sopesan diferentes alternativas de financiación y procuran maximizar la liquidez de sus balances. En este sentido, Rui J. Pereira , director gerente de Fitch en Madrid, destaca que en el segmento de valores respaldados por hipotecas residenciales (RMBS) algunas operaciones ejecutadas recientemente contaban con "atributos de mayor riesgo". Asimismo, Pereira señala que en otros segmentos, las operaciones analizadas contaban contaban con elevados niveles de concentración para los prestatarios y sectores de mayor riesgo, tales como la construcción y el sector inmobiliario. Asimismo, advirtió de que ha habido casos en los que "la agencia no fue seleccionada para otorgar una calificación, o bien había optado por no proceder con ella". Por otro lado, la nota de Fitch advierte de que ante los requisitos de calificación exigidos por el Banco Central Europeo (BCE), la mayoría de las transacciones españolas de finanzas estructuradas emitidas desde finales de 2007 han sido ejecutadas con un único 'rating' en comparación con "las dos, e incluso a veces tres calificaciones asignadas a las transacciones en condiciones normales". En este sentido, la agencia de calificación considera que esta tendencia "ha debilitado la mejoría del crédito en las transacciones", puesto que los emisores sólo necesitan cumplir los requerimientos de una única agencia, "generalmente la de aquella con el umbral más bajo". En opinión de Fitch, este factor, en combinación con una cierta mayor debilidad del perfil subyacente del colateral en las transacciones recientemente ejecutadas podría "dificultar la liquidez de estos valores en el caso de que el mercado se reabra". No obstante, la agencia apunta que la mayor parte de las transacciones españolas en los últimos meses se habían estructurado de tal forma que podrían deshacerse por los bancos y el colateral subyacente podría ser utilizado para un nuevo acuerdo con un estructurado diferente. LAS ENTIDADES ESPAÑOLAS HAN DISPARADO EL USO DE LIQUIDEZ DEL BCE De acuerdo con la nota publicada por Fitch, los bancos españoles han incrementado la utilización de la liquidez del BCE hasta los 47.600 millones de euros en abril de 2008, frente a los 19.100 millones de euros en el mismo mes de 2007. "Este crecimiento refleja en parte las dificultades en el acceso a los mercados mayoristas, incluyendo titulizaciones, aunque han sido utilizadas mayoritariamente como "colchón de liquidez (...). Aunque las titulizaciones españolas siguen ejecutándose, aunque con un menor volumen, la mayoría de las transacciones emitidas desde agosto de 2007 a mayo de 2008 han sido mantenidas por los emisores con los valores elegibles utilizados como posible colateral ante el BCE". De este modo, la agencia de calificación considera que la financiación estructurada, RMBS y cédulas, se han convertido en una "significativa fuente de financiación hipotecaria" para los bancos españoles, lo que ayudó al crecimiento del crédito hipotecario durante años. "Dado el tamaño y consistencia del crecimiento en los últimos años, España se ha convertido rápidamente en el segundo mayor mercado de titulizaciones en Europa, con una cuota aproximada del 30% del mercado", concluye la agencia.