El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha confirmado que Unión Fenosa ha ofrecido vender al Gobierno la infraestructura de la distribución eléctrica, como parte de las negociaciones por un antiguo conflicto en el sector.
Nicaragua pasa por una dura crisis energética que provoca apagones en algunos sectores durante más de ocho horas diarias y el Gobierno de Ortega mantiene una disputa con Unión Fenosa, que adquirió en 2000 el monopolio de distribución de energía en un proceso de privatización. El Gobierno exige a la eléctrica española que haga inversiones para mejorar la distribución, que afirma que no ha cumplido, mientras que la empresa protesta porque no se le permite subir las tarifas pese a un alza en los costes. Unión Fenosa ha dicho que en seis años había inyectado al sistema 65 millones de dólares.