FCC ha constituido un consorcio con tres filiales de Gazprom y la portuguesa Brisa para pujar por la construcción y posterior gestión durante 40 años de dos autopistas de peaje en Rusia valoradas en unos 2.000 millones de euros, según datos de la compañía. El consorcio, en el que el grupo controlado por Esther Koplowitz participa a través de su filial Alpine, ha presentado ofertas por las autopistas Moscú-San Petersburgo y Moscú-Minsk (Bielorusia). La primera de estas vías, valorada en 1.200 millones de euros, supone un trazado de 43 kilómetros de longitud. Su objetivo es aligerar el tráfico de acceso a uno de los aeropuertos de la capital rusa. En el caso de la Moscú-Minsk, de 30 kilómetros y presupuestada en unos 800 millones de euros, supondrá una nuevo enlace con la autopista M1.