Si Magna tiene éxito en su apuesta por la filial Opel de GM, el fabricante de partes ganaría tecnologías valiosas y presencia en Rusia, pero estos beneficios no vienen sin riesgos, señala GMP Securities. La firma calcula que la inversión de Magna bordearía los 353 millones de dólares por una participación del 20%, dinero que podría dar más frutos en otros lados. Los sindicatos europeos son poderosos, el ensamblaje de vehículos es un negocio que requiere mucho capital y Opel podría ser un "lastre para las ganancias" de Magna, añade GMP. En Toronto, las acciones de Magna subían 0,83 dólares canadienses a 37,07 dólares canadienses.