Al hasta ahora todopoderoso BdE, con MAFO al frente, se le están cuestionando desde las últimas elecciones muchas decisiones.
En verdad no es que las cosas ocurrieran después de, sino que antes de ya estaba más que cuestionado por sus decisiones o la dilación en la toma de las mismas. Su escoramiento político y falta de claridad y precisión han puesto más de una vez el grito en el cielo porque las decisiones tomadas o la falta de las mismas no se ajustaban a criterios puramente profesionales sino mas bien y en parte, entraban criterios de oportunidad y políticos.

Los estatus de independencia generalmente son puras entelequias dado que nunca se muerde la mano que les da de comer y más en este caso que fue elegido sin el consenso de los dos grandes partidos. En el verano próximo se acaba su periodo y antes de que éste llegue a su fin nadie se cuestiona su no continuidad al frente del BdE. A la vista del resultado de su gestión que,  si bien todo el mundo corrobora que ha sido un periodo difícil, no ha estado exento de decisiones equivocadas y faltas sobre todo de control de las situaciones.

Las ultimas noticias aparecidas en la prensa de que la justicia da la razón a los que le solicitaban dar luz verde a los incentivos dados a los directivos del BdE por el “ buen comportamiento”. La responsabilidad en el control de los finiquitos a los directivos de cajas y entidades quebradas y la dilación en la entrega de datos sobre las petición de datos del Tribunal de Cuentas así como lo más grave, que es el aparente desconocimiento de lo que pasaba en estas entidades intervenidas cuando sus inspectores hacía meses -por no decir años-  estaban dentro de las mismas investigando sus comportamientos, no son más que la punta del iceberg de un estado de cosas que no se pueden aguantar por más tiempo ante la opinión pública. La sociedad civil pide cada día mas información y responsabilidades.

A nadie se le escapa que casos como la CAM, CCM, EL BANCO de VALENCIA por citar, entre otros, los más flagrantes, son errores gravísimos de la labor inspectora que controla y es de exclusiva responsabilidad del BdE. A nadie en su sano juicio se le puede escapar que teniendo inspectores dentro de las entidades haciendo labores de auditoría y control, no se den cuenta de que la situación no es la que se pinta en los balances año tras año. No por simples detalles sino por errores descomunales. Tampoco es de recibo que las auditoras se salgan de rositas de unas auditorías que cualquier parecido con la realidad es pura fantasía. Los accionistas deberían pedir explicaciones y sobre todo responsabilidades a estas auditoras que certifican unas cuentas que tampoco son ni de lejos a la realidad de las entidades, no se puede amparan la falta en la toma de decisiones en que estamos tratando de solucionar un mal mayor.

Las peticiones de información están rompiendo cada vez más ese halo de perfección y secretismo, así como certeza en las decisiones tomadas. Los informes mensuales emitidos por la entidad excepto las estadísticas no son calificadoras de las situaciones, por lo que hemos dicho antes sobre el estatus de independencia, poco a poco las situaciones se van haciendo públicas a pesar del sistema tan cerrado por el que suelen circular, la opinión pública va conociendo los entresijos de las situaciones, aunque estamos muy lejos de una situación como la que impera en EEUU, o en general en el mundo anglosajon.

En el último mensaje del Rey de final de año dijo que “ la justicia es igual para todos”. Creo que nada más lejos de la realidad, al menos en esos casos que podríamos llamar de” justicia financiera”. ¿Alguien ha visto que un directivo que haya saqueado con sus decisiones la entidad en la que prestaba sus servicios a muy buen precio haya devuelto o pagado lo saqueado?¿Cómo se puede indultar al consejero delegado del BS acusado de mentir descaradamente y, en connivencia con un juez, meter a la cárcel y arruinar las vidas de dos honrados empresarios?¿Cómo se ha demostrado después?, el sistema parece que protege a sus altos miembros.

La necesidad de ajustar y clarificar estos delitos es un clamor para creer en la justicia. Qué se le puede decir al BdE, que autorizó las cuotas participativas de la Cam y metió a pequeños ahorradores en un callejón sin salida en el cuál han perdido todos sus ahorros, sin posibilidad de recuperar nada y la directora General y el ex director general saqueando la entidad en connivencia con su Consejo de Administración y que no les pase nada, si se han emprendido acciones legales, pero la lentitud es prima del olvido .


Rafael Montava Molina
Consultor de Empresas
rafaelmontava@hotmail.com