El descubrimiento de Google de un intento de robo de las contraseñas de los usuarios de Gmail, que pudo haberse originado en China, está siendo revisado por el Departamento de Estado de EE.UU. y la Oficina Federal de Investigaciones.


“A EE.UU. se le comunicó esta semana y está preparando los alegatos”, declaró la secretaria de Estado Hillary Clinton. El FBI está trabajando con Google para revisar el asunto, según informó la portavoz Jenny Shearer.

Los ataques fueron dirigidos a cientos de usuarios de Gmail, incluidos funcionarios del gobierno de los Estados Unidos.

El ministerio de Exteriores chino dijo ayer que cualquier propuesta de que el Gobierno de ese país está detrás del ataque sería una ‘fabricación’.

“Obviamente estamos muy preocupados por el anuncio de Google sobre una campaña que la compañía cree que se originó en China”, declaró Clinton. “Estas acusaciones son muy graves. Nosotras las tomamos muy en serio”, añadió.

La campaña en contra de los usuarios de Gmail, anunció esta semana la compañía en su blog oficial, está provocando preocupaciones sobre la seguridad en la red y el papel de China, hogar del mayor flujo en Internet.

Los problemas de Google con China ya se pusieron de manifiesto el año pasado, cuando la compañía declaró que fue víctima de ataques contra sus sistemas, originados en el país asiático, y tomó la decisión de no alargar la censura en los resultados de su motor de búsqueda, forzando el cierre del servicio.

Por su parte, Google no ha culpado al gobierno chino de los últimos ataques cibernéticos, ni especificó quién era el responsable. Exclusivamente, ha declarado que proviene de la zona china de Jinan.

“El FBI está coordinando la investigación estadounidense”, explicó Jay Carney, secretario de prensa de La Casa Blanca. Además, admitió que “no existen evidencias de que las cuentas de correo electrónico de representantes del Gobierno se vieran comprometidas”.

La cotización de Google en Wall Street cae, a las 18.15 hora española, un 0,35% hasta 526,26 dólares la acción.