El gobierno español teme que la fusión entre Suez y Gaz de France pueda conducir a una expansión agresiva del nuevo grupo francés en el sur de Europa y ya está preparando su defensa ante esta amenaza. Considera que las altas tarifas de gas y electricidad fijadas por el Estado francés permiten a GdF financiación suficiente para buscar nuevas adquisiciones.
Según documentos a los que ha tenido acceso Financial Times, España plantea que las altas tarifas de gas y electricidad fijadas por el Estado francés le permiten a GdF conseguir enormes beneficios que puede usar para financiar compras. España, que fija tarifas comparativamente más bajas, defenderá que esto supone una forma indirecta de subsidio estatal, lo que es ilegal según la reglamentación de competencia de la Unión Europea. Esta nueva línea de defensa refleja la determinación de España de evitar que se repita lo que sucedió el año pasado, cuando se vio sorprendida por una opa de E.On por Endesa. 'La fusión, promovida por el gobierno francés, ha sido pensada para que Suez-Gaz de France pueda expandirse hacia el sur de Europa, según le dijo al periódico David Taguas, director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.