La Unión Europea aumentará su vigilancia sobre los países que pierden competitividad y tienen persistentes déficits en su balanza de pagos, como España, Portugal o Grecia, para tratar de corregir los desequilibrios internos de la eurozona y prevenir nuevas crisis, según acordaron hoy los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete.
 "La UE ha de centrarse en los desafíos acuciantes de la competitividad y la evolución de la balanza de pagos. Si bien la evolución presupuestaria ha sido objetivo de seguimiento en virtud del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, se ha prestado insuficiente atención a las divergencias en la competitividad dentro de las economías de la UE y en el exterior", se destaca en las conclusiones aprobadas por los líderes europeos