España es el país de la Unión Europea en el que más tiempo se tarda en abrir una empresa o negocio, con una media de 47 días, por encima de Polonia (32 días) y Austria (28 días), que se sitúan en el segundo y tercer puesto de la clasificación, respectivamente.  Según datos del Instituto de Estudios Económicos (IEE) elaborados a partir del informe 'Doing Business 2010' publicado por el Banco Mundial, los procedimientos más ágiles se producen en Hungría y Bélgica (4 días), así como en Dinamarca, Eslovenia y Portugal (6 días) y en Francia y Estonia (7 días).