España se sitúa en el puesto 25 del ranking mundial de Competitividad Tecnológica 2009, perdiendo así dos posiciones con relación a la clasificación de 2008, según un estudio publicado por "The Economist" patrocinado por Business Software Alliance.  A pesar de que España obtiene un incremento de 1,1 puntos (47,4 sobre un máximo de 100) con respecto a 2008 en el conjunto de las distintas variables que determina el nivel de competitividad tecnológica de los países, se ha visto superada por Estonia e Italia.