El grupo energético alemán E.ON obtuvo un beneficio neto atribuido de 2.457 millones de euros en el primer trimestre, un 18,2% más que en el mismo periodo del año anterior, en gran medida por el ajuste a precio de mercado de los productos derivados que la compañía utiliza para proteger su negocio operativo de las fluctuaciones de los precios, informó la empresa.
El ajuste a precio de mercado de los productos derivados a 31 de marzo de 2009 ha tenido un efecto positivo de 1.500 millones de euros en comparación con los 132 millones de euros a la misma fecha de 2008, mientras que el beneficio neto ajustado, que no incluye dichos efectos, retrocedió un 2%, precisó la compañía.

La cifra de negocio de la 'utility' germana alcanzó los 25.935 millones de euros, un 13,5% más, impulsada por la inclusión de nuevas explotaciones en Francia, así como por los efectos positivos de precios en el negocio de electricidad y gas en Europa Occidental, y la incorporación de nuevos mercados.

En cambio, el resultado neto de explotación ajustado (EBIT ajustado) de E.ON en el primer trimestre bajó un 5%, a 3.100 millones de euros debido a los efectos adversos de la crisis económica sobre el negocio eléctrico, así como por los apagones en centrales nucleares y una reducción de los márgenes minoristas en Europa Occidental.

Asimismo, el negocio del gas de la multinacional radicada en Dusseldorf se vio impactado por el descenso del volumen de ventas, una reducción de los márgenes debido a precios más bajos del petróleo y del gas en los mercados comerciales, y menores beneficios en el negocio de transporte de gas.

"Incluso pese a ser menos vulnerables a la crisis económica que las empresas de otros sectores, la recesión también está haciéndose notar en el negocio energético", reconoció el consejero delegado de E.ON, Wulf Bernotat, quien abandonará el cargo en 2010.

De este modo, las previsiones de E.ON sobre la evolución de sus beneficios en 2009"están supeditadas a una incertidumbre considerablemente mayor que las de años anteriores" debido a la dificultad para predecir el rumbo que tomará la crisis y a que en este momento la compañía no puede cuantificar definitivamente el efecto que tendrá en los beneficios la venta de unos 5.000 megavatios de capacidad de generación según su acuerdo con la Comisión Europea. No obstante, E.ON reiteró su previsión de que su EBIT ajustado igualará la cifra del ejercicio anterior.