Incertidumbre, crecimiento reducido y tipos bajos. Un escenario que hace que los inversores tengan que reevaluar y recalibrar sus estrategias de inersión. ¿La alternativa? Compañías con alta calidad crediticia, en la parte de rena fija, y la búsqueda del dividendo, en el terreno de la renta variable son algunas de las opciones disponibles.
 En este entorno de más incertidumbre, crecimiento reducido y tipos bajos, los inversores deben considerar el potencial de rentabilidad total de las inversiones que generan rentas. "Las empresas con alta calidad crediticia se perfilan como una alternativa atractiva desde una óptica relativa, y el pesimismo que domina el mercado de bonos de alto rendimiento deja margen para las oportunidades", reconoce el último informe de Fidelity.  En este apartado reconocen que "los rendimientos que ofrecen los bonos con calidad crediticia y de alto rendimiento se han disparado últimamente debido más a la intolerancia al riesgo que a un deterioro significativo de los fundamentales empresariales". También existen alternativas en los bonos de los mercados emergentes "mientras que los bonos indexados a inflación actualmente ofrecen protección a un precio atractivo a quienes se preocupan por la inflación en el futuro".  

Andrew Wells, director de inversiones del área de renta fija de Fidelity admite que "los inversores deberían preferir la renta fija privada a la pública en sus carteras a la vista de la reevaluación del riesgo-país que se está produciendo. Las características que antes se buscaban en la deuda pública ahora se encuentran más fácilmente en las emisiones de bonos corporativos de alta calidad crediticia. Los bonos de alto rendimiento también ofrecen un importante potencial si los inversores están dispuestos a asumir un poco más de riesgo. En mi opinión, las perturbaciones que viven los mercados financieros han colocado actualmente a muchos de estos bonos en niveles de precios muy bajos que resultan atractivos".



Por otro lado, los inversores en renta variable deben librarse de su preocupación tradicional por la revalorización del capital y empezar a considerar los activos de riesgo con un enfoque de rentabilidad total.  Ahora también es un buen momento para concentrarse en los valores con alta rentabilidad por dividendo, ya que a largo plazo tienden a batir a los que se caracterizan por unos pagos de renta bajos, especialmente si se reinvierten los dividendos. Eso sí "a veces las altas rentabilidades por dividendo pueden ser engañosas, por lo que es esencial seguir bien los valores".

Michael Clark, de renta variable europea de Fidelity reconoce que  "pocas veces se ha dado un momento mejor para invertir en acciones que pagan dividendos. Debido al pesimismo general en las Bolsas, las rentabilidades por dividendo de las acciones son muy altas, muy por encima de su media histórica. Sin embargo, es importante destacar que yo no siempre compro los valores que mayor rentabilidad por dividendo ofrecen en el mercado. De lo que trato es de identificar empresas capaces de incrementar sus dividendos. Paso mucho tiempo determinando la sostenibilidad futura del dividendo de una empresa, especialmente en periodos económicos difíciles como los actuales".
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