El Tribunal Supremo ha ratificado la decisión de la Audiencia Nacional de condenar a Caja Madrid a pagar 300.000 euros por acordar junto a 6 entidades y 3 compañías de medios de pago una estrategia de lucha contra el fraude en tarjetas, que fue considerada contraria a la competencia. En la sentencia del 4 de marzo, a la que ha tenido hoy acceso EFE, la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso Administrativo rechaza los argumentos de Caja Madrid para impugnar la multa, impuesta por el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) en 2002 y ratificada posteriormente por la Audiencia Nacional. Con esta sentencia, el Supremo termina de ratificar todos los recursos interpuestos por los tres sistemas de medios de pago y siete entidades financieras sancionadas por el TDC a una multa total de 4,5 millones de euros por pactar procedimientos de castigo a los establecimientos comerciales donde se hubieran producido fraudes en la utilización de tarjetas.