La Corporación Federal de Garantía de Depósitos (FDIC) se ha visto obligada a cerrar siete nuevos bancos, lo que eleva la cifra de entidades quebradas en lo que va de año a 64 instituciones financieras, más del doble que en el conjunto de 2008 y la cifra más alta desde 1992.
En concreto, el supervisor bancario de EEUU procedió al cierre de seis filiales del Security Bank, así como del Waterford Village Bank, en el marco de la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión.

Las seis filiales de Security Bank contaban con activos por importe acumulado de 2.791 millones de dólares (1.954 millones de euros) y depósitos por valor de 2.402 millones de dólares (1.680 millones de euros).

Por su parte, el Waterford Village Bank contaba con activos por valor de 61,4 millones de dólares (43 millones de euros) y depósitos de unos 58 millones de dólares (41 millones de euros).

El incesante número de intervenciones bancarias llevadas a cabo por el supervisor en lo que va de año ha elevado el coste asumido por FDIC hasta unos 13.500 millones de dólares (9.453 millones de euros).

En este sentido, la agencia federal impuso a finales del primer trimestre a los bancos afiliados el pago una comisión de emergencia con el objetivo de incrementar los fondos disponibles de cara al rescate de entidades.