El mercado español de franquicias registró en 2009 el cierre de un total de 7.872 establecimientos como consecuencia del impacto de la crisis en sectores como el inmobiliario, el fincianciero y, en menor medida, de viajes, un recorte que no fue compensado por las nuevas aperturas (3.817) y que provocó la pérdida de más de 30.000 empleos (22.634 directos y 7.566 indirectos). Según el informe 'Situación actual de la franquicia en España' que elabora anualmente la consultora Tormo & Asociados, presentado hoy en Madrid, la facturación y la inversión descendieron el pasado ejercicio por primera vez en el sector y se situaron en niveles de 2006 y 2007, respectivamente.