La situación actual muestra una clara tendencia alcista, se mantiene el rebote y con él las posibilidades de hacer caja ante un más que probable suelo de los mercados. Eso está claro. Nadie duda de la situación a corto. Es a partir de noviembre cuando las cosas empiezan a tambalearse y no es para menos. Sobre la mesa está el frenazo de China, la caída de la confianza alemana y los datos que avalan la vuelta a la recesión en España e Italia. ¿El resultado? La renta variable sufrirá y quién sabe si mucho a partir de 2012.

El consenso de los expertos de esta semana se muestra -excesivamente- positivo con el Ibex 35 teniendo en cuenta la situación actual. La media de los analistas concede a nuestro selectivo los 8.500 puntos a cierre de semana, media que bascula entre los 7.600 y los 9.300 puntos. Samuel Sierra, experto en opciones, apunta a una tendencia lateral de cara a todo el próximo mes situando el soporte del selectivo en los 8.000 enteros.


En la agenda está marcado ya en rojo la cumbre del próximo 23 de octubre entre los ministros de Finanzas de la Unión Europea donde previsiblemente se decidirá algo concreto en relación a la quita griega y también sobre el Fondo de Recapitalización de la banca. Además, Europa vivirá pendiente de la próxima reunión del BCE, primera para su nuevo presidente, Mario Draghi, y en la que se podría anunciar un recorte de tipos de interés ante la falta de empaque de las economías.

Los analistas, no ajenos a ello, sitúan al Ibex 35 en los 7.800 puntos de media de cara al próximo mes y tan sólo hay una casa que se escapa por lo optimista a esta previsión para el selectivo. Con vistas al futuro trimestre, las opiniones quedan divididas entre los que mantiene una tendencia al alza del índice madrileño por encima de los 9.000 y quien habla, incluso, de los 6.500 puntos.


Eurostoxx 50: por encima de 2.100 puntos
Europa se moverá en la misma línea que el Ibex 35, encerrada en un movimiento lateral. De cara a la próxima semana, según nuestros expertos, el Eurostoxx 50 cerrará en los 2.250 puntos, muy similar a los niveles que marcaba este martes.

La tendencia lateral se mantendrá a lo largo de las próximas semanas y no será hasta el mes de diciembre cuando dé lugar a un gráfico alcista, según Sierra. La media no varía demasiado tanto si hablamos en términos mensuales como trimestrales (2.105 frente a 2.115 puntos), pero lo cierto es que, si de cara a esta semana nadie se atreve con el soporte de los 2.000 puntos, hasta final de año hay quien apunta muy firmemente por niveles de 1.900 enteros. Veremos dónde queda la UE de cara a las reuniones que determinarán su paso más o menos firme para encarrilar el próximo 2012.



S&P 500, aguanta los 1.100
La recesión está más que descartada atendiendo al S&P 500 dado que no perderá la zona de 1.100 en ninguno de los casos. Mantiene como Europa una tendencia lateral que sólo romperá a las puertas de 2012 con un soporte redondo en los 1.200 puntos, según Samuel Sierra, y una resistencia en 1.300.

Estados Unidos vive su particular calvario de la mano de China. Ayer mismo se confirmó la ralentización de su crecimiento, cuatro décimas por debajo en el tercer trimestre (hasta el 9,1%), decepcionando la previsión de los analistas. Bien es sabido que de su mano depende el comercio estadounidense, entre otros, y resulta preocupante de cara a la política expansiva que la FED está llevando a cabo con los tipos de interés a niveles suelo.

Este mes el principal referente americano para Europa se mantendrá en los 1.175 puntos, sosteniendo un rebote tardío del mercado, para dar paso a los 1.105 puntos que conceden de media los analistas de cara al próximo mes. Lo cierto es que ya hay quien se aventura por debajo de la cota de los 1.100, aunque no así de los cuatro dígitos, en clara alusión a los problemas de crecimiento de la economía mundial.

El año nuevo se celebrará en Nueva York de la mano de los 1.121 puntos, sin grandes sobresaltos, según el consenso de las casas de análisis.


Euro&Dólar, ¿quién ganará la batalla?
Estados Unidos se muestra fuerte a finales de este año con una renta variable que aparece en todas las quinielas, pero también a través de su moneda, del dólar, que seguirá escalando tímidamente frente a la moneda comunitaria.

El par euro/dólar, quebradero de cabeza para más de uno que sufre con el riesgo, se colocará en el 1,37 de cara a la próxima semana, si bien ya existen algunas voces discordantes.

La resistencia clarísima sigue estando en el 1,40, frente a un soporte en la zona de 1,33 y que, por el momento, no debería traspasar. Si fijan la vista en el próximo mes las decisiones de los principales organismos monetarios de los dos lados del océano marcarán el rumbo de este par. El 1,34 es la media para los analistas en este período con un claro respeto al soporte situado en el 1,33.

Lo preocupante para los europeos viene a medio plazo cuando ya hay quien sitúa al par por debajo incluso del 1,30, de la misma manera que siempre quedarán los optimistas que lo ven de vuelta en el 1,45.