El primer ministro chino, Wen Jiabao, defendió hoy, durante su discurso de inauguración de la reunión anual de la Asamblea Popular Nacional, el Parlamento chino, que el objetivo de crecimiento para este año del 8%, marcado ya hace meses, sigue estando al alcance del país, pese al golpe de la crisis. "Hay que enfatizar que al marcar el objetivo de crecimiento del PIB (Producto Interior Bruto) en el 8%, hemos tenido en cuenta nuestra necesidad y nuestra habilidad para mantener el desarrollo de China", dijo Wen, que negó así unos pronósticos económicos para China que llegan a hablar hasta de un crecimiento del 5%, insuficiente para mantener en marcha la maquinaria china y asegurar, según algunos, la estabilidad política.
"Si adoptamos las políticas adecuadas y las medidas apropiadas, y las aplicamos de forma efectiva, seremos capaces de lograr este objetivo", dijo Wen, ante los cerca de 3.000 delegados presentes durante su discurso en el Gran Palacio del Pueblo, en el centro de Pekín.

Wen, no obstante, recalcó que las amenazas no serán pocas ya que la demanda continúa cayendo en los mercados internacionales, la tendencia deflacionista mundial es innegable, y las políticas proteccionistas están resurgiendo. "El ambiente económico externo se ha agravado, y las incertidumbre han aumentado de forma significativa", señaló.

Pero el premier no adelantó, como se pensaba, un nuevo paquete de inversiones para hacer frente a la recesión, por lo que el país seguirá contando, básicamente, con los 4 billones de yuanes (466.000 millones de euros) anunciados en noviembre pasado.

La Bolsa china no recibió bien la ausencia de un nuevo anuncio, y el mercado de valores de Shanghai cerró, a media mañana, con una subida del 1,8%, frente al 6,12% que había registrado ayer.

Wen prometió, a cambio, políticas fiscales "proactivas" y un aumento del gasto. El 'premier' aseguró que los bancos concederán 5.000 millones de yuanes (580 millones de euros) en nuevos préstamos y que su Gobierno adoptará medidas para incentivar la demanda interna y reestructurar el actual patrón de desarrollo, basado en la exportación, aunque no por eso se dejarán de conceder ayudas para que las exportaciones sigan creciendo.