El precio de los alquileres aumentó el 3,4 por ciento en mayo, el crecimiento más bajo desde 2003, año en
el que comienza la base histórica de este índice del Instituto Nacional de Estadística
(INE). No obstante, esta subida contrasta con la inflación general, que cayó en mayo el 0,9 por ciento respecto al mismo mes de 2008. La subida del precio del alquiler confirma el cambio de tendencia experimentado en marzo, cuando los arrendamientos comenzaron a encarecerse por debajo del 4 por ciento, cifra en torno a la que se había mantenido siempre en el histórico.