La economía estadounidense cerró el mes de marzo en positivo. Un crecimiento del 1.8% que se mantuvo por debajo de las previsiones y que reflejó menos subidas en el gasto del consumidor de lo inicialmente previsto.

Un incremento que fue en línea con las estimaciones del pasado mes y que se reduce desde el 3.1% del mismo período del año anterior, según los datos publicados por Departamento de Comercio. Una cifra que se coloca por debajo de las previsiones de los analistas, que apuntaban a un crecimiento del 2.2% en el PIB de la principal economía del mundo.

Y es que el gasto en consumo no ha sido todo lo alto que se esperaba, reflejando un pequeño incremento en autos y utilities, dejando una previsión desoladora en la mayor parte de la economía.