La Eurocámara ha propuesto este miércoles que sean los Estados miembros los que abonen los costes de las medidas de seguridad aérea impuestas a nivel nacional que van más allá de las exigencias de la UE, como es el caso de los escáneres corporales. Hasta ahora son las compañías aéreas las que se hacen cargo de la factura, lo que provoca un incremento en el precio de los billetes que acaba perjudicando a los pasajeros aéreos.