A estos datos se suma una perspectiva negativa de crecimiento para los próximos ejercicios lo que llevará a AIB a recortar gastos y reducir su plantilla.

El Allied Irish Banks (AIB), nacionalizado por el Estado irlandés, perdió 10.400 millones de euros en 2010, algo que provocará el despido de más de 2.000 trabajadores en los dos próximos años.

Esta perspectiva de crecimiento negativa hace que AIB se vea obligado en los próximos años a reducir una plantilla formada actualmente por 12.000 personas, 2.507 de las cuales trabajan en Reino Unido.