Que 2010 iba a ser un ejercicio complicado ya se preveía, pero no que lo iba a ser tanto. La renta variable ha caminado durante los seis primeros meses del año con el miedo y la cautela por delante. La mala salud de las cuentas públicas de algunas economías de la zona euro, tasas de paro disparadas, recortes de rating -sin olvidar las amenazas latentes de las agencias de calificación - así como primas de riesgo en máximos históricos y aún con un débil sistema financiero, han sido los mayores enemigos a enfrentar por el mercado y para los que, después de pedir gigantes refuerzos, se sigue sin armamento suficientemente eficaz para derribarlos. Con este escenario se preguntará ¿y ahora qué? El 2º semestre del año viene cargado de batallas: rumores sobre si España pedirá o no ayuda al FMI, dudosas cuentas de Reino Unido, efectividad de las medidas antidéficit, estancamiento del crecimiento en EE.UU... En definitiva, más y más volatilidad en los parqués.
Un descenso del 22,54% de la Bolsa española ha hecho que el primer semestre de 2010 haya pasado a la historia como el peor desde la quiebra de Lehman Brothers en 2008. El Ibex35 se ha dejado por el camino un total de 2.677 puntos, con lo que el índice afronta la segunda mitad del año desde los 9.200 puntos. "Y es que el selectivo español lleva meses inmerso en una tendencia bajista que no cambiará hasta que no veamos subidas por encima de los 10.000 puntos", asegura Eduardo Vicho, jefe de análisis de M&M Capital EAFI. Un nivel que parece difícil ver a corto plazo, pues, por mucho que se tomen medidas, al final tardan mucho tiempo en surgir efecto y el mercado quiere medidas inmediatas ¿resultado? "volatilidad y más volatilidad", afirma Esther Martín, analista de Intermoney quien considera que "el Ibex35 verá el suelo en noviembre, dada la falta de visibilidad económica debido a los déficits y el estrangulamiento financiero. Además -explica- "el margen de maniobra es muy estrecho por lo que existen más movimientos a la baja lo que motica que haya que seguir siendo muy negativos con los mercados". Poco optimista se muestra también Roberto Moro, analista independiente, quien señala que “el selectivo está tanteando la zona de los 9.000 puntos, zona importante de soporte, y que es probable que no los aguante, por lo que podría ir a visitar los 8.560 puntos".

Para Natalia Aguirre, analista de Renta 4, en lo que respecta a la renta variable, "el escenario base de crecimiento moderado + inflación controlada + bajos tipos de interés + recuperación de los beneficios empresariales, es una buena opción de inversión a medio plazo, cuando el riesgo soberano permita poner en precio la mejora del escenario macro global (aunque con riesgos de desaceleración en el segundo semestre del año por el impacto de los planes de ajuste fiscal aprobados) y de los resultados empresariales". Un Ibex -continúa- cotizando a un PER de 9x y rentabilidad por dividendo (RPD) del 6% resulta atractivo como inversión a medio plazo, siendo selectivos a la hora de tomar posiciones y buscando exposición a emergentes, balances saneados y atractivas y sostenibles políticas de dividendos".

En el resto de Europa, si hay un índice que lo ha hecho especialmente bien en lo que va de año es el Dax alemán, la plaza bursátil que se ha convertido en el regufio para muchos brokers ante la incertidumbre que emanaba en el resto del mercado. El índice alemán ha perdido tan sólo algo más de un 3% frente a más del 22% que se ha dejado el Ibex35. Es por ello que la estrategia de pares, cortos en Ibex y largos en Dax, ha sido la más recomendada por Roberto Moro en los últimos meses. No obstante, el potencial de revalorización del Dax puede estar acabando, como considera Miguel Cedillo, gestor de Difbroker.

Un escenario macroeconómico aún inestable

“En lugar de solucionar el problema de la banca, los gobiernos han creado un problema mayor llamado deuda publica”, asegura Jorge Del Canto, analista independiente. Estados que como Grecia –con un déficit del 13,6% del PIB en 2009 y una deuda que asciende al 115%- lucha ahora para que le lancen un salvavidas financiero de hasta 45.000 millones de euros que tiene de vencimiento más próximo en una prueba sin precedente de la estabilidad del euro y la cohesión política europea. Pero el país heleno fue el primero de una lista de actores problemáticos. Portugal, Hungría, España y también Reino Unido están en el punto de mira de las agencias de calificación. Unas rebajas de rating que, como asegura Natalia Aguirre, de Renta 4, "el mercado ya tiene descontado".

El escenario para España no parece ser muy halagüeño según las previsiones de Merrill Lynch. El banco de inversión norteamericano plantea posibles escenarios que España puede vivir próximamente: rescate europeo, inyección a bancos y elecciones anticipadas. En un informe titulado 'Crisis de deuda europea: foco de atención sobre España', Merrill Lynch se refiere a la posibilidad de salida de la crisis de la economía española con o sin ayuda europea a través de cuatro escenarios. El que el banco considera más probable augura serias tensiones en los próximos dos o tres meses. "El dinero no irá a comprar bonos de países periféricos como España, Portugal e Irlanda, así que la rentabilidad que tendrán que pagar estos países crecerá", dice el informe. A esto se añaden tensiones políticas que pueden provocar elecciones anticipadas. Además, "hay serio riesgo de que España tenga que hacer uso del paquete de ayuda europeo de 750.000 millones de euros", señala Merrill Lynch, que cree que si se acoge a este plan las tensiones desaparecerán puesto que los bancos españoles recibirían inyecciones. En el lado íntegramente macroeconómico, el producto interior bruto se mantendría temporalmente en niveles por debajo del PIB de la zona euro, aunque luego mejorará.

El segundo escenario más probable que plantea el banco habla de una situación que se calma en la primera parte de julio, con un rebote a partir de entonces en los mercados financieros. Los efectos negativos de las tensiones sobre la economía real serían muy limitados y la coyuntura mejoraría en la segunda mitad de 2010. Las otras dos fotografías que plasma Merrill Lynch, "poco o extremadamente improbables", se refieren, respectivamente, a que tras España, Italia pida también un rescate a la Unión Europea o a un divorcio total entre Alemania y Francia. Finalmente, el banco de inversión advierte de que España se está rezagando en la reactivación, aunque señala que aún no está por detrás de zona euro.

A nivel de crecimiento económico, desde Renta 4 esperan cierto deterioro cíclico en la segunda mitad del año, "que ya se empieza a apreciar en los indicadores más adelantados de ciclo, y vinculado a la crisis de deuda soberana en Europa y la necesidad de reconducir los elevados déficit públicos vía ajuste del gasto público, que se traducirá tanto en un menor consumo como en una menor inversión". Es por ello que esta experta considera que "la desaceleración será mayor en Europa que en Estados Unidos (donde aún no están aplicando ajustes fiscales), mientras que los emergentes deberían mantener un buen ritmo de crecimiento, sosteniendo la idea de crecimiento mundial a dos velocidades".

En lo que se refiere a los tipos de interés, no habrá cambios. "No vemos ninguna presión inflacionista, dado el débil pulso de la demanda interna", afirma Aguirre. Y es que "a pesar del repunte que hemos visto en IPC general, debido al incremento interanual en el precio de las materias primas (sobre todo petróleo), la inflación subyacente se sitúa en mínimos, una señal de que no hay ningún tipo de presiones sobre los precios". En este contexto de crecimiento global moderado y sin presiones inflacionistas, "los tipos de interés de intervención se mantendrán sin cambios durante un largo período. En Estados Unidos, probablemente hasta el segundo semestre de 2011 (sobre todo si se confirma la debilidad del mercado laboral) y en Europa hasta finales de 2011 o, incluso hasta 2012, si se siguen deteriorando las expectativas de crecimiento.

Desde Banca Marcha señala que aunque la deuda española sobre el PIB roce el 66%, la mitad que la italiana (116,7%) y la griega (124,9%), el déficit presupuestario de nuestro país (-10,1%) es el doble que el italiano (-5,3%). Y precisamente España preocupa, y mucho, puesto que el PIB es casi el doble del de Grecia, Portugal e Irlanda juntos. Desde La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) calculan que el producto interior bruto (PIB) de España caerá el 0,2% este año, mientras que en 2011 tendrá un crecimiento del 0,9%. Unas cifras que se quedan por debajo de las del conjunto de la zona euro revisadas al alza por la OCDE, que ha dejado el aumento esperado del PIB en el 1,2% para 2010 y en el 1,8% en 2011.

El sector financiero seguirá en la encrucijada


Si por algo se carcaterizó 2009 fue por las incesantes ayudas al sistema financiero, inyecciones de liquidez millonarias que salvaron la vida de muchos bancos, unas ayudas que se pensaba verían su fin durante el primer semestre de 2010, pero no fue así. El sistema no ha sido capaz de caminar por si sólo con total seguridad por lo que el Banco Central Europeo ha tenido que volver abrir la veda de la liquidez... pero la banca europea sigue y seguirá en revisión por los brokers. Desde que ayer el Banco Central Europeo (BCE) volviera a abrir el grifo de la liquidez -con el alivio de que el sector ha pedido menos dinero del que estimaba el consenso del mercado: piden cerca de 131.000 millones frente a los 220.000 esperados.

Tantas dudas están provocando los bancos que las agencias de calificación vuelven a la carga. Primero fue Standars and Poors, después Fitch y ahora Moody´s. La agencia de rating ha puesto en revisión, para una posible rebaja de calificación , al Instituto de Crédito Oficial (ICO) y la deuda de los bancos españoles garantizada por el Estado. Además Moody´s también puso en revisión con implicaciones negativas la calificación de deuda soberana española. No obstante, la banca española se defiende y después de pedir que se hicieran públicos los resultados de los test de estrés, lo han conseguido. A mitad del mes de julio, el mercado concerá la situación real de las cuentas de la banca, afectadas por la morosidad -que ya supera el 5,6% y el alto número de activos inmobiliarios-. Y en este sentido, y tras unas filtraciones del Gobierno, Santander y BBVA serían los primeros de la lista en solvencia. “Y es que ya se comentaba desde principios de la crisis que pese a la exposición a los activos inmobiliarios estaba en una posición fuerte”, apunta Soledad Pellón, analista de IG Markets. Todo ello -continúa- "se debe a que se trata de un sector comercial y no tiene necesidades de liquidez tan altas”. No obstante, por los problemas de España -continúa- “da igual que nuestros bancos estén mejor que el resto pues todo se generaliza por lo que cuando hay ventas, van a entrar en todos los sectores, estén mejor o peor”.

Sin embargo, las fusiones seguirán siendo el pan de cada día entre el sector bancario. Tras la reorganización de las cajas de ahorro, "entre los bancos medianos podremos ver nuevas fusiones", señala Pellón. Y para muestra, un botón: Banco Sabadell ya ha registrado en la CNMV la oferta por el 100% de Banco Guipuzcoano

¿Dónde están las oportunidades en la segunda mitad del año?


Durante los próximos seis meses los resultados empresariales mejorarán. Javier barrio, responsable de ventas institucionales de BPI, considera que "aunque el panorama es de incertidumbre los resultados podrían animar a los inversores". Pero la mayoría de las compañías españolas no se asemeja con España, reconoce Eduardo Antón, analista de Inversis, pues "no reflejan la situación de la economía española, muchas la mitad de sus ingresos provienen de economías emergentes y están muy bien posicionadas". Y en este sentido, "la mejor opción es apostar por valores con poca deuda, poco apalancados y con exposición a mercados emergentes tales como BBVA, Telefónica, Mapfre y Repsol YPF", apunta David Pomfret, jefe de tesorería de EBN Banco. De cara a Europa , habría que apostar "por Renault y BMW y, por sectores, el más barato sigue siendo el de telecomunicaciones que cotiza a un PER por debajo de la media como KPN y Deutsche Telecom".

"El viejo continente es una de las zonas en las que estar en este 2 semestre, en renta variable hemos hecho un movimiento razonablemente arriesgado en el corto plazo y es aumentar paulatinamente la exposición a mercado europeo, era el más infraponderado a principios de año pero es cierto que las valoraciones actuales tras las caídas del 10% y tras la caida del euro son soportes suficientemente validos para cambiar la perspectivas sobre el mervado europeo. Y Creemos que las grandes compañías exportadoras se van a ver muy beneficias con el euro débil".