La bolsa española se ha tomado tan sólo un día de descanso en la subida y, tras la última corrección, arranca otro día en positivo. El Ibex 35 suma un 0,5 por ciento y se coloca en los 15.413 puntos, pese a que los expertos consideran que el índice ha corrido demasiado y que debe consolidar niveles. El buen tono llega de la mano de las constructoras y de los blue chips. El resto de plazas europeas abren en positivo, mientras el cambio euro-dólar acaricia las 1,42 unidades. Endesa vuelve a formar parte del selectivo del contínuo, tras materializarse la toma de control por parte de Acciona y Enel.
Los inversores olvidan pronto. Los temores a una ralentización económica – tras las negativas palabras del FMI y del G7- parecen asustar tan sólo un día y de nuevo llegan las compras a los indicadores. El cierre alcista de Wall Street y del Nikkei apuntalan estos avances en un día con escasas referencias empresariales. Eso sí, los inversores conocerán el precio máximo minorista de la OPV de Fluidra. Entre tanto, el dinero llega al sector constructor, de manera que Sacyr Vallehermoso se coloca a la cabeza de las alzas esta jornada, al sumar un 1,8 por ciento, el mismo porcentaje que suben valores como Gamesa e Iberia. Entre los pesos pesados los mejores son Telefónica y el Santander, ambos con un repunte del 0,7 por ciento, éste último después de que Deutsche Bank haya reanudado la cobertura sobre la entidad, con una recomendación de compra y un precio objetivo de 18 euros por título. El BBVA repunta un 0,59 por ciento, mientras que la petrolera Repsol se coloca entre los escasos componentes del Ibex 35 en negativo, al ceder un 0,26 por ciento. La hispano argentina mira de reojo a las cuentas de su competidora BP, que ha reducido su beneficio neto un 29 por ciento en el tercer trimestre debido a la caída de los precios del gas natural y de los beneficios de refino. Aún así, bate las previsiones de los analistas.