El presidente de La Seda de Barcelona, José Luís Morlanes, condicionó hoy el futuro del grupo químico a una ampliación de capital de 150 millones de euros, a la obtención de un crédito por parte del Institut Català de Finances (ICF) y al acuerdo con la banca para reestructurar la deuda financiera que asciende a 800 millones de euros. Según Morlanes, con estas condiciones y ajustes de plantilla La Seda será una empresa "con mucho futuro y potencialidades".