El Fondo Monetario Internacional dice que la desaceleración internacional está tocando fondo y, por ello, cree posible una mejora económica mundial para el próximo año, pero, aún así, avisa: "persisten algunas vulnerabilidades y no debemos bajar la guardia". El FMI aclara que la mejora será lenta pero augura un repunte de hasta el 2,5%.