El financiero de origen húngaro George Soros afirma que la supervivencia de Grecia no garantiza en sí misma el futuro del euro, puesto que sin una mejor supervisión y un mayor grado de compromiso político e institucional en la zona euro continúa abierta la interrogante sobre la viabilidad del euro ante el riesgo de futuras crisis.  "Un acuerdo provisional sería suficiente para Grecia, pero quedan España, Italia, Portugal e Irlanda.

La supervivencia de Grecia todavía dejaría en cuestión el futuro del euro", apunta Soros en un artículo publicado por el diario británico 'Financial Times'.

   En este sentido, el multimillonario inversor, que en 1992 forzó la exclusión de la libra esterlina del sistema europeo de cambios, propone una supervisión más activa y establecer acuerdos a nivel institucional para proporcionar asistencia condicional en caso necesario. "Un mercado bien organizado de eurbonos sería deseable", sugiere Soros, quien, sin embargo, duda de la voluntad política para impulsarlo.

   Así, el financiero subraya que "la manera más efectiva de salvaguardar la estabilidad del conjunto de la zona euro sería mediante la emisión común de eurobonos garantizados para refinanciar, por ejemplo, el 75% de la deuda de Grecia a cambio del cumplimiento de los objetivos fijados, mientras Atenas debería financiar el resto como pudiera. De este modo, se reduciría significativamente el coste de la financiación y equivaldría al desembolso de préstamos condicionados por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI)".

   No obstante, el multimillonario admite que este tipo actuaciones son "políticamente imposibles" en la actualidad, ya que Alemania se ha mostrado contraria a financiar a sus socios "derrochadores".

   En este sentido, Soros afirma que el proyecto de Unión Europea desde sus inicios "colocó el carro por delante del caballo" al establecer objetivos y calendarios limitados, aunque alcanzables políticamente, sabiendo de antemano que no serían suficientes y que requerirían de nuevos pasos, aunque el proceso se haya frenado gradualmente y la actual UE se encuentra en gran medida "congelada".

   "Una divisa madura requiere tanto de un banco central como de un Tesoro, que este disponible en momentos de crisis. Cuando el sistema financiero está en riesgo de colapso, el banco central puede proporcionar liquidez, pero únicamente el Tesoro puede hacer frente a los problemas de solvencia. Esta es una cuestión bien conocida que debería haber tenido clara todo el mundo a la hora de fundar el euro".