El presidente de General Motors (GM), Rick Wagoner, volvió hoy a defender la reestructuración de su compañía sin recurrir a la suspensión de pagos y dijo que las empresas proveedoras se encuentran en situación precaria. Wagoner, durante una reunión con periodistas patrocinada por el rotativo Christian Science Monitor en Washington, añadió que la compañía ha estudiado la opción de declarar la bancarrota durante 30 a 60 días para proceder a su reestructuración. Wagoner aseguró que esa opción podría tener buenos resultados, pero añadió que si no funciona prolongaría la bancarrota y eso tendría como resultado "la liquidación de la compañía".