El precio del crudo de Texas mostraba hoy una fuerte tendencia al alza y se situaba por encima de los 138 dólares en Nueva York, coincidiendo con más signos de debilidad del dólar ante el euro y otras divisas. Una hora después de iniciarse las contrataciones en el parque de la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en agosto añadían 4,20 dólares y se negociaban a 138,75 dólares el barril (159 litros), en una sesión muy volátil.
Los contratos de petróleo con más próximo vencimiento cerraron el día 6 de este mes a un precio récord de 138,54 dólares/barril y el pasado día 16 llegaron a negociarse a un máximo histórico de 139,89 dólares. Los contratos de gasolina para entrega en julio añadían unos 10 centavos al precio anterior y se negociaban a 3,4930 dólares el galón (3,78 litros). Los contratos de gasóleo para ese mes sumaban unos 11 centavos y se negociaban a 3,8670 dólares/galón. El gas natural para entrega en julio mostraba sin embargo una tendencia a la baja y se situaba en 12,61 dólares por mil pies cúbicos, 14 centavos menos que en la sesión anterior. El precio del crudo de Texas recuperó hoy la tendencia alcista con que había iniciado la semana y que sin embargo había interrumpido el miércoles, después de conocerse que las reservas aumentaron en EEUU, por primera vez en seis semanas, cuando el mercado preveía un descenso. El encarecimiento del crudo y de la gasolina iba hoy en paralelo al debilitamiento que registraba el dólar ante el euro y otras divisas, tras percibirse que la Reserva Federal no elevará de momento los tipos de interés, lo que suele debilitar a la divisa. La Reserva decidió el miércoles mantener los tipos de interés en el 2% en Estados Unidos, tal y como preveían los economistas. La entidad resaltó una vez más los riesgos de inflación que afronta la economía, pero también subrayó el sombrío panorama que presenta la actividad económica y el mercado laboral, entre otras áreas, por lo que decidió no variar los tipos de interés. Con ese escenario de fondo, la divisa estadounidense perdió vigor nada mas conocerse la decisión de la Reserva y mantenía hoy esa misma tendencia. El debilitamiento del "billete verde" suele estimular a los inversores a buscar más rentabilidad en mercados como el de las materias primas, donde prevén que pueden seguir logrando altos y rápidos rendimientos.