El crecimiento de la economía de los principales países de Latinoamérica se desacelerará moderadamente este año por la crisis financiera de Estados Unidos y la evolución de los precios de las materias primas, según el Banco de España. En su último informe semestral sobre la economía latinoamericana, señala que el 2007 fue el quinto año de expansión económica para América Latina con un crecimiento de su actividad del 5,8%, tasa superior a las registradas en 2005 y 2006. Sin embargo, dado el grado de integración comercial y financiera es "improbable" que la región pueda mantenerse al margen de una desaceleración de la economía mundial, dice el Banco de España, que sitúa a China como país alternativo para potenciar las relaciones comerciales.
Según el informe, este "límite al crecimiento" motivado por un aumento de la inflación y por la aparición de déficit por cuenta corriente podría aumentar la vulnerabilidad de algunas economías de la región. El año pasado la desaceleración de la economía estadounidense no tuvo consecuencias notables en el canal comercial con Latinoamérica, ni siquiera con los países con mayor integración, como México, o zonas como Centroamérica. Brasil creció a la tasa más alta de los últimos tres años, el 5,4%, mientras que Chile crecía el 5,1% y México el 3,3% en 2007. El resto de países de esta región también crecieron a niveles destacados: Perú (9%), Argentina (8,7%), Venezuela (8,4%) y Colombia (7,5%). Esta expansión económica se produjo por un dinamismo en la demanda interna y por la fortaleza del consumo privado. Por el contrario, la contribución de la demanda externa se deterioró y restó 2,5 puntos porcentuales al crecimiento a final de año, debido a la desaceleración de las exportaciones, con una tasa de crecimiento del 6%, similar a la del año 2006. El volumen de las importaciones aumentó a cuotas cercanas al 20%, dos puntos superiores a las del 2006. El informe destaca que en los últimos seis meses las siete principales economías de la región se han visto afectadas por el aumento de la inflación hasta tasas del 6,4% interanual debido al aumento de los precios no elaborados, lo que ha complicado la gestión de la política monetaria de algunos países. El Banco de España cree que las expectativas de inflación "permanecen ancladas". Además, de septiembre a marzo de 2008, la mayoría de los países de América Latina han reducido los superávit comercial y corriente, como consecuencia del incremento de las importaciones, a pesar de que el precio de las materias primas siguió en máximos. El dato positivo es que la inversión se mantuvo en el último semestre como el componente más dinámico de la demanda interna y anotó un crecimiento superior al 15% interanual en el cuarto trimestre, gracias al buen comportamiento del sector de bienes de equipo. Según este informe semestral, los síntomas de debilitamiento de la actividad en la economía mundial comenzaron a hacerse patentes en el cuarto trimestre de 2007 y los mercados financieros emergentes mostraron una notable resistencia en esta última parte del año. Consecuencias de la debilidad del dólar La debilidad del dólar ha tenido implicaciones importantes sobre los tipos de cambio en América Latina, acentuándose el fortalecimiento de algunas divisas, que en muchos casos, se encontraban ya relativamente apreciadas. En el primer trimestre de 2008, se ha producido una notable ampliación del diferencial de tipos de interés frente al dólar y el volumen de créditos hipotecarios es muy inferior en relación a su renta per cápita. Sólo uno de cada cuatro hogares en la región utiliza financiación formal para adquirir una vivienda. La mayor parte de las familias construye sus casas de manera informal y con financiación de fuentes diferentes.