Dos representantes de Holanda y Bélgica dentro del Banco Central Europeo han manifestado sendas opiniones en la misma dirección: el BCE no puede hacer nada para salvar de la quiebra a los países de la eurozona y una bajada de tipos de interés tendría un efecto limitado sobre las economías en problemas.

Klaas Knot, miembro del consejo de gobierno del BCE y gobernador del Banco de Holanda
, ha asegurado hoy que el BCE "no puede hacer mucho más" para contener la crisis de deuda que atraviesa la región.

"Hemos ido ya bastante lejos en lo que podemos hacer y no se puede esperar mucho más de nosotros, depende de los gobiernos" aseguró Knot ante el Parlamento holandés en La Haya. "Las intervenciones sólo pueden tener un efecto temporal y muy limitado", añadió.

Además, Knot aseguró que "el efecto de los recortes de tipos de interés en la actual situación es limitado".

Por otro lado, el belga Peter Praet, miembro del consejo ejecutivo del BCE, ha asegurado que la labor del BCE es no intervenir en los mercados para solucionar los problemas de sostenibilidad fiscal de los países.

Con estas declaraciones desde el BCE, se aleja la posibilidad de que la institución dirigida por Mario Draghi dé un paso al frente para solucionar la crisis de deuda, algo que están pidiendo diversos actores del mercado y que supondría actuar más como la Reserva Federal de EEUU o el Banco de Inglaterra.