El Banco Central Europeo no ha sorprendido. Ha mantenido los tipos de interés en mínimos históricos, en el 0,50%, aunque durante la reunión de hoy se ha llegado a debatir la posibilidad de pasar las tasas a negativo. El BCE tampoco se ha anunciado medidas para potenciar el crédito a las PYMES europeas, ni cambios en la tasa de los depósitos bancarios que en duermen en el BCE, como el mercado demandaba para potenciar el crecimiento de la eurozona.

El Consejo de Gobierno del BCE ha decidido que los tipos de interés aplicables a las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito se mantengan sin variación en el 0,50 %, el 1% y el 0%, respectivamente.

En la rueda de prensa posterior que ha ofrecido el presidente del organismo, Mario Draghi, se ha confirmado la revisión a la baja sus expectativas de crecimiento para la zona euro este año, hasta una caída del -0,6% del PIB, mientras que ha mejorado su pronóstico para 2014, hasta un crecimiento del 1,1% Draghi ha confirmado que "mantendrá la política acomoditicia tanto como sea necesario".

Recordemos que los tipos de interés del euro están en mínimos históricos del 0,50% desde que el organismo decidiera rebajarlos un cuarto de punto en la reunión del pasado mes de mayo. La tasa de inflación anualizada de la eurozona se situó en mayo en el 1,4%. El BCE también ha revisado sus previsiones de inflación.  La entidad espera que los precios suban en 2013 un 1,4%, frente al 1,6% del pronóstico de marzo, mientras que en 2014 lo harán un 1,3%, en línea con su anterior previsión.
Damián Querol, director de análisis de Banco Gallego, comenta que “hay que tener en cuenta que la inflación en Alemania ha subido hasta el 1,7%, respecto al 1,1% anterior y respecto al 1,4% esperado. Alemania es la primera que no quiere que el BCE baje tipos y está forzando a que no lo haga. Tendremos presiones a medio plazo para que no baje más los tipos ni se tomen decisiones de política expansiva, lo cual, no nos permitirá ganar competitividad en la moneda”.

Además, el BCE someterá a 140 bancos, que cubren alrededor del 80% del mercado europeo, a tests de stress, para medir su capacidad de resistencia y llevar a cabo rescates, en los casos necesarios, que serían asumidos por los accionistas y clientes de las entidades.

Tras conocerse el veredicto del BCE, el euro-dólar prácticamente no ha experimentado movimientos. Cotiza en 1,311 dólares. Esta mañana ya superaba el nivel de 1,31 descontando que el organismo europeo no movería ficha.