El Banco Central Europeo (BCE) prevé que la economía de la zona euro experimente un crecimiento "moderado" en 2010, aunque advirtió de que las perspectivas están sujetas a un elevado grado de incertidumbre y subrayó que algunos de los factores que contribuyen a dicha recuperación son de naturaleza "temporal".
El boletín de diciembre de la institución emisora de la eurozona recoge las expectativas del Consejo de Gobierno del BCE, que en su reunión del pasado 3 de diciembre mantuvo estables los tipos de interés en el 1%, respecto a un "crecimiento moderado en 2010", aunque apunta que el ritmo de la recuperación probablemente será "irregular".

"En este momento, la zona del euro está beneficiándose del ciclo de existencias y de la recuperación de las exportaciones, así como de las importantes medidas de estímulo macroeconómico que se están aplicando y de las adoptadas para normalizar el funcionamiento del sistema financiero", recuerda el BCE.

Sin embargo, la entidad advierte de que "algunos de los factores de estímulo son de naturaleza temporal y es probable que la actividad se vea afectada durante algún tiempo por el proceso de ajuste de los balances que está teniendo lugar en los sectores financiero y no financiero, tanto dentro como fuera de la zona del euro. Por este motivo, se espera que el crecimiento de la economía de la zona del euro sea moderado en 2010, y es posible que el ritmo de la recuperación sea irregular".

Por otro lado, el BCE señala que las presiones inflacionistas son reducidas a medio plazo, dado que el crecimiento de los agregados monetarios y crediticios continúa ralentizándose, y augura que la estabilidad de precios continuará a medio plazo, respaldando el poder adquisitivo de los hogares de la zona del euro.

De este modo, las expectativas de inflación a medio y a largo plazo siguen firmemente ancladas en niveles compatibles con el objetivo del Consejo de Gobierno de mantener la inflación en tasas inferiores, aunque próximas, al 2% a medio plazo.