El Banco de Inglaterra ha mantenido los tipos de interés en el 5% por cuarto mes consecutivo. El banco ha optado por no modificar el precio del dinero, pese al fuerte aumento de la inflación, que se sitúa en el 3,3%, muy por encima de la cifra del 2% que la institución bancaria no quiere que supere. La decisión supone un alivio para los propietarios de viviendas con hipotecas, que ya afrontan un incremento de los precios del combustible, los alimentos y las facturas eléctricas. Según los datos conocidos hoy, el precio de la vivienda de Reino Unido sufrió en julio su mayor caída desde 1993 debido al endurecimiento en el acceso de préstamos hipotecarios.