El Banco de España recomienda "proseguir" en la flexibilización y liberalización del sector de servicios no turísticos en el marco de la trasposición de la Directiva Europea de Servicio, con el fin de estimular la competitividad exterior de las empresas españolas, según recoge el supervisor en su Boletín Económico de abril.

La institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordoñez resalta la "participación activa" de la economía española en la internacionalización del sector en la UE, y lo considera una "contrapartida" a los "avances más limitados" en el comercio de bienes.

En concreto, España consolidó su posición competitiva en el comercio de servicios no turísticos durante los años previos a la crisis, al pasar de una cuota de exportación del 1,8% en 1995 al 3,1% en 2008, sobre todo cimentada en la expansión de los servicios empresariales y de construcción.