El Departamento de Transportes de EEUU (DOT) decidirá pronto si la unión entre Iberia, British Airways (BA) y American Airlines (AA) es acorde con las normas antimonopolio, un requisito necesario para que las compañías puedan establecer precios y servicios comunes, según publicó hoy el diario 'Financial Times'.
 Se trata de la tercera vez en 14 años que la alianza Oneworld --a la que pertenecen las tres aerolíneas-- solicita esta concesión, que ya fue otorgada a sus dos grupos rivales, Sky Team y Star Alliance.

Aunque en las anteriores ocasiones se les denegó la petición alegando la necesidad de entregar una gran cantidad de 'slots' --permisos de aterrizaje y despegue en aeropuertos--, en esta ocasión el consejero delegado de BA, Willie Walsh, mostró su "confianza" en que la unión será aprobada tras la reciente firma del convenio de 'cielos abiertos'.

Este acuerdo, firmado en 2007 entre EEUU y la Unión Europea, podría tener, según algunos expertos, un efecto positivo para la petición de Oneworld, dado que concede a las aerolíneas de estos mercados mayores facilidades para operar entre sí.

Aunque existen ciertas limitaciones en dicho convenio que podrían afectar a la alianza entre Iberia, BA y AA, las compañías europeas podrían aludir a una posible intransigencia por parte de EEUU para ejercer presión política y lograr que su petición de inmunidad antimonopolio sea aprobada.

BRUSELAS ESTUDIAS LAS ALEGACIONES.


Precisamente hoy, la Comisión Europea confirmó que Iberia, BA y AA han ofrecido una serie de concesiones para resolver los problemas de competencia que provocaba su acuerdo de cooperación en las rutas transatlánticas y obtener así la autorización de Bruselas.

El Ejecutivo comunitario confirmó que está evaluando su eficacia a la hora de corregir los problemas detectados el pasado mes de septiembre, aunque no desveló en qué consisten los compromisos ofrecidos por Iberia, BA y AA. La CE acusó entonces a las tres compañías de pretender restringir indebidamente la competencia en las rutas transatlánticas.

Las tres compañías quieren gestionar conjuntamente horarios, capacidad y fijación de precios, y compartir los ingresos de las rutas transatlánticas entre América del Norte (Canadá, México, EEUU y Puerto Rico) y Europa (UE, Noruega y Suiza).

Tras la aprobación del acuerdo de 'cielos abiertos', hace ahora más de un año, cualquier compañía de la UE o de EEUU puede operar cualquier ruta entre Europa y Norteamérica.

Contrariamente a lo que sucede en EEUU, la UE no concede inmunidad 'antitrust' a estas alianzas, pero sí debe garantizar que las reglas de competencia se respeten independientemente de que exista un acuerdo de 'cielos abiertos' entre la UE y EEUU, por lo que Bruselas debe investigar antes de oficio la operación.