El grupo textil Dogi, que controla la familia Doménech, perdió en 2008 un total de 55 millones de euros, a causa de provisiones hechas por el grupo entre otros motivos para cubrir diversas reestructuraciones en todo el mundo.

Según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el grupo provisionó 12,8 millones por el cierre de una planta en Filipinas, 3,7 millones por reestructurar tres plantas en España en un único centro productivo, 6,3 millones a cargo de una nueva valoración del fondo de comercio por la compra del grupo norteamericano EFA y 9,5 millones por imposibilidad de aplicar créditos fiscales, entre otras partidas.

Los 55 millones de pérdidas suponen más del doble de los números rojos del año pasado, en el que Dogi tampoco obtuvo beneficios y perdió 22 millones de euros. El resultado operativo también fue negativo, de 38 millones de euros.

Las ventas de Dogi, especializada en la fabricación de tejido elástico, también cayeron a 118 millones de euros, el 13 por ciento menos, por el ajuste de su capacidad productiva mundial, según explicó la compañía