La compañía, que ayer perdió más de un 2% en la sesión, hoy rebota cerca de ese mismo porcentaje (tras acercarse a subidas de más del 3% en la sesión)  después de que ayer anunciara la venta del 100% de sus sociedades en China al grupo Suning, lo que supone la salida definitiva de la cadena de supermercados del país asiático.

La distribuidora alimentaria, que llegó a tener 379 tiendas en Shanghai y 160 en Pekín, culmina así el proceso de desinversión que comenzó hace cinco años en el país. Los últimos datos disponibles de Shanghai Dia Retail, bajo la que DIA operaba los establecimientos comerciales, registró en 2017 pérdidas de 26,6 millones de euros con unos ingresos de 181,5 millones de euros. La otra filial, DIA Management Consulting, perdió 717.000 euros y la compañía informó de un deterioro de la participación en Shanghai DIa Retail por importe de 38,8 millones de euros.

De forma adicional, la compañía informó que se encuentra inmersa en negociaciones para posibles acuerdos de colaboración comercial con el grupo Suning.

La presencia internacional del grupo – tras haber operador en siete países desde 2010 (algunos bajo la tutela de grupo Carrefour)- se reduce a Portugal, Brasil y Argentina, de los que tan sólo los dos primeros países son rentables mientras que en el último, pierde dinero.

Los títulos de DIA no están viviendo sus mejores meses. De hecho, desde comienzos de año, sus acciones pierden más de un 21% que ascienden al 38% si se toman como referencia los máximos registrados en 2017.

 La puntuación del valor en los indicadores técnicos refleja esta situación el tener una de las puntuaciones más bajas del selectivo – 2 sobre 10 –  con una tendencia bajista en todos los plazos, momento total que es negativo y volumen que, a medio plazo, no permiten ser optimistas con el valor.

 “El valor viene de una situación delicada en los últimos trimestres, ha ido decepcionando en sus resultados  y, particularmente, en España no consigue crecer. Eso es lo que ha ido deteriorando su cotización. Aunque en el cuarto trimestre los resultados han ido en esa tónica, la compañía se ha mostrado más optimista con 2018, en el que esperan cierta mejora. El mercado no se acaba de fiar. Hasta que no veamos los resultados del primer trimestre y veamos esas mejoras no habrá mucho cambio. El valor realmente está en tendencia bajista”, a juicio de Nicolás López, director de análisis de MG Valores.

De los 27 analistas que cubren actualmente el valor, tan sólo ocho recomiendan comprar (o fuerte compra), frente a los 11 que optan por mantener el valor y los ocho que recomiendan venta o fuerte venta del valor. El consenso de Reuters fija un precio objetivo de 4,34 euros para el valor, objetivo que se ha ido reduciendo de forma consistente desde agosto del año pasado, cuando fijaban un potencial hasta los 6 euros por acción.