El banco francés Crédit Agricole ha indicado que las medidas de depreciación y provisiones decididas a raíz de la crisis de las hipotecas de riesgo en Estados Unidos tendrán un impacto neto de unos 1.600 millones de euros (2.500 millones antes de impuestos) en su resultado anual. La entidad también anuncia que Calyon, su filial de banca de financiación e inversiones, tendrá un resultado negativo en el ejercicio de 2007. El banco indicó que el monto de provisiones y depreciaciones no se corresponde a una pérdida efectiva sobre los activos afectados, sino a una apreciación prudente de las condiciones de mercado actuales, fuertemente degradadas.