La entidad financiera obtuvo un beneficio de 3.611 millones de euros al cierre del pasado ejercicio, un 31,5% más que el año anterior.


A nivel global, el costo de riesgo cayó un 19,9% suponiendo 5.191 millones de euros, algo que equilibró la depreciación de su filial griega Emporiki y la nueva evaluación contable de la participación que tiene en la compañía italiana Sanpaolo.

Con un beneficio de 3.611 millones, un 31,5% más que el año 2009, Crédit Agricole atribuye esta mejora a los buenos resultados de la banca orientada a particulares y la disminución del costo del riesgo en esos casi 20 puntos porcentuales.