El banco francés Crédit Agricole ha anunciado hoy la supresión de 500 puestos de trabajo, la mitad de ellos en Francia y el resto en sus oficinas en el extranjero, en el marco del plan de reestructuración de Calyon, su filial de banco de inversiones. El plan presentado hoy a los representantes de los trabajadores se basa en las bajas voluntarias y en la movilidad interna del grupo. El capítulo internacional se llevará a cabo de aquí a finales de año respetando la reglamentación local. Los consejos de Administración de Crédit Agricole y Calyon aprobaron ayer por unanimidad el plan. El grupo quiere sacar sin demora las lecciones de la crisis financiera al tiempo que reafirma el papel de Calyon en el grupo. El plan de reajuste se apoyará sobre una implantación internacional en casi 60 países, una sólida base de casi 3.800 clientes, corporaciones e instituciones.