La semana pasada, los mercados aplaudieron el pacto de los líderes europeos bajo el cual se define el segundo plan de rescate a Grecia y las iniciativas para alcanzar la estabilidad de la Eurozona en el medio plazo.


España, especialmente afectada en el último capítulo de crisis de deuda de la periferia euro, también se vio especialmente beneficiada tras el acuerdo. La foto al cierre de la jornada del viernes era la siguiente; en el mercado de deuda soberana, importantes relajaciones en la curva de tipos y en la prima de riesgo, que permiten que el bono a 10 años concluya la semana en los 5,7% y la prima de riesgo en los 293pb. Niveles, que si bien quedan alejados los de los máximos que dejaban recientemente (rentabilidad del bono a 10 años en 6,39% y la prima de riesgo en 383pb), continúan cotizando en niveles elevados e incómodos.

En la renta variable, el balance semanal queda en 6,06% gracias a una espectacular jornada alcista en la sesión del jueves. Con todo, como pueden observar en el siguiente gráfico semanal del Ibex, la vela semanal no deja lugar a dudas. Una vela que envuelve la de la semana precedente y que además, permite cubrir el hueco bajista que se había dejado y que hemos destacado con un círculo de color rojo.





Sin embargo, el contexto bajista en el que tiene lugar la vela, resta significado alcista en la medida que continúe cotizando por debajo de los 10.225. Y es que, como pueden observar en el gráfico, los avances de la semana pasada llegan tras dejar un nuevo mínimo anual y que a la vez, lo era para el movimiento bajista de febrero.

Además, como pueden observar en el siguiente gráfico semanal de largo plazo para el selectivo español, los avances semanales llegan tras materializar la ruptura de la tendencia alcista que arranca en marzo de 2.009 (línea de color rojo y de trazo grueso) y tras alcanzar unos niveles importantes de sobreventa. Así, teniendo en cuenta que el Ibex continúa cotizando por debajo de la tendencia alcista de marzo de 2.009, los avances de la semana pasada, podrían ser tan solo a modo de pull-back a la citada tendencia.





Como saben, la celebración ha sido breve, la resistencia de los 10.225, no se ha superado al alza, y a tenor de lo sucedido en las dos primeras jornadas de la semana, la periferia euro en general y España en particular, sigue muy vulnerable y especialmente sensible. Las consecuencias del rescate griego aún están bajo evaluación y persistirá gran incertidumbre sobre algunos términos y condiciones fundamentales durante algún tiempo, y por tanto, esperamos volatilidad. Con todo, en el arranque de la semana volvemos a ver tensionamientos en la curva de tipos, subidas en la prima de riesgo y castigo para la renta variable.





Así, en la medida que el Ibex no sea capaz de recuperar cotas de 9.965 y para mayor seguridad los 10.225, no descartamos que finalmente se materialice la ruptura de los 9.750 y con ella, una aceleración de las ventas buscando un testeo a la zona de 9.400 y los mínimos recientes.