Las constructoras e inmobiliarias registraron el doble de rechazos a sus solicitudes de crédito que empresas de otros sectores, según una encuesta encargada por el Banco de España a empresas no financieras y publicada en el último Boletín Económico de la institución. El resultado de la encuesta indica que al 26% de las compañías relacionadas con el 'ladrillo' que pidieron financiación en los últimos meses les fue rechazada, frente al porcentaje del 11% de otros sectores, lo que arroja una tasa 2,4 veces superior. La comparación se realiza entre empresas con beneficio y deudas inferiores al 20% de sus recursos propios.
Al considerar empresas en pérdidas y con deudas por encima del 50% de los recursos propios el porcentaje de rechazo de financiación fue similar al de otros sectores (alrededor del 33%).

Para el Banco de España, "la diferencia entre las compañías de los sectores de construcción e inmobiliario y el resto podría explicarse por una visión más negativa de las entidades de crédito con respecto a las perspectivas futuras de estas dos ramas". "A igual situación financiera, las entidades tienden a ser más cautelosas en su concesión de fondos a compañías ligadas de una u otra manera a la actividad del sector inmobiliario", apunta.

De la encuesta del organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez se desprende que el 37% del total de empresas preguntadas considera que el acceso al crédito de su compañía empeorará durante los próximos seis meses, frente al 13% que estima que mejorará.

La diferencia entre estos dos porcentajes es menor en caso de preguntar a compañías de más de 200 empleados y de ramas distintas al sector inmobiliario.

De igual forma, la proporción de compañías que esperan una mejoría aumenta entre las empresas en pérdidas (18%) y en las más endeudadas (un 15%), "probablemente por ser las que ya se encuentran en una peor situación en este sentido".

En cuanto a los últimos seis meses, la encuesta encargada por el Banco de España revela que el 62% de las empresas necesitó financiación para renovar la que tenían o conseguir una nueva. Las de mayor tamaño, las más endeudadas, las que registraron peores resultados y las inmobiliarias y constructoras son las que más necesitaron recurrir a los bancos.

EL 20% NO CONSIGUIÓ FINANCIACIÓN

De estas empresas, un 20% no consiguió la financiación que pedía, bien porque le fue rechazada o porque la oferta era muy onerosa para la empresa. En las que la obtuvieron, alrededor de la mitad dice que obtuvo financiación con sus entidades habituales y otro 30% indicó que tuvo que acudir a otros bancos o cajas.

No obstante, el sondeo revela también que "ante las dificultades financieras" no todas las compañías que necesitaron fondos acudieron a los bancos para conseguirlos. De hecho, un 4% de las empresas cuestionadas no llegó a solicitar financiación porque no esperaba conseguirla, porcentaje que se eleva al 7% en el caso del sector inmobiliario y casi al 10% para las empresas en pérdidas.

Además de acudir a las entidades bancarias, un 62% de los encuestados apuntó haber recurrido a líneas de crédito previamente abiertas y no utilizadas. El recurso a esta opción también creció en el caso de empresas de mayor tamaño y las relacionadas con el 'ladrillo' (73%).

Respecto a las causas de la no obtención del crédito con las entidades habituales, la mayoría (el 65%) lo achaca al "cambio de actitud" de estas últimas, si bien un 22% lo atribuye a la situación económica general y otro 9% al mayor riesgo de la empresa.

En cuanto a las consecuencias de no poder contar con financiación, alrededor de la mitad de las empresas que no consiguieron los fondos demandados con sus entidades habituales optó por recortar inversiones previstas, el resto se decantó por recurrir a otros fuentes alternativas de financiación, a recurrir a sus accionistas o a vender activos.

Con esta encuesta, el Banco de España ha pretendido "obtener información cualitativa relevante sobre sus condiciones de acceso al crédito". Se realizó entre los pasados días 18 de marzo y 3 de abril, a una selección de 1.384 empresas, distribuidas por tamaño y sector, a las que se preguntó sobre la situación de la financiación en los últimos seis meses y las perspectivas de los seis siguientes.