Un juzgado de Sabadell (Barcelona) ha condenado, por primera vez en Catalunya, a la empresa Uralita a indemnizar, con casi 200.000 euros, a tres víctimas directas o indirectas del amianto, al considerar que durante años no tomó las medidas de seguridad necesarias para evitar el contacto de sus trabajadores con este material perjudicial para la salud. Hasta ahora, sólo el Tribunal Supremo había condenado a la compañía a pagar compensaciones. La sentencia del Juzgado Social número 3, del 13 de mayo, estima la demanda presentada por dos viudas de trabajadores y un ex empleado de la empresa al entender que Uralita actuó de forma "culposa o negligente" al incumplir varias medidas de seguridad sobre el tratamiento del amianto existentes desde 1940.