El ex presidente de la compañía petrolera estatal china Sinopec, Chen Tonghai, fue condenado hoy a la pena capital por el Tribunal Popular Intermedio número dos de Pekín, al ser declarado culpable de haber aceptado sobornos multimillonarios. No obstante, la pena contempla una suspensión de dos años en la que la ejecución podría ser conmutada por cadena perpetua en el caso de buen comportamiento del reo.