Durante las últimas diez sesiones y debido a la reciente incertidumbre en los mercados financieros, hemos visto como los inversores vuelven a mirar al oro como refugio y como cobertura potencial contra la inflación que podría reaparecer como consecuencia de la relajación cuantitativa y la posible debilidad del dólar.

Desde el punto de vista fundamental no existen indicios de aumento sustancial en la producción y se mantiene una situación ajustada en la oferta, mi entras que por el lado de la demanda, el riesgo ante un escenario inflacionista y las dudas sobre cuál será la próxima divisa refugio suponen factores importantes que sustentan la fuerte demanda financiera del metal. Adicionalmente, el escenario actual de tipos de interés reales todavía negativos resulta positivo para el oro, e incluso para la plata, aunque en este último caso con un componente más especulativo.

Un problema estructural de oferta… debido a la falta de acceso a crédito durante estos años muchas minas a nivel global se encuentran desfasadas y con maquinaria antigua lo que produce una falta de oferta del metal.

Y una demanda creciente… China, que es un importador neto de la mayor parte de materias primas, acaba de convertirse recientemente también en un importador neto de oro. Aunque el consumo de oro per cápita en China sigue siendo pequeño, crecerá a medida que crezca la clase media en el país asiático, sosteniendo la demanda como ya ha sucedido en India, donde ha habido una explosión en la demanda del oro físico, particularmente en joyería (un incremento del 222% en el último año).

Si nos fijamos en las mineras cotizadas, en lo que va de año han bajado un 5%, mientras que el precio del oro ha subido un 8%, lo que representa valoraciones muy atractivas y existe un margen interesante para invertir en el metal también a través de estas compañías.

Por último conviene fijarse en que los nuevos máximos a los que ha llegado el oro, en términos reales, están muy por debajo de su máximo anterior si lo ajustamos por la inflación: El máximo de 850 USD/onza del año 1980 equivale a 2000 USD/onza a día de hoy