El incremento de la tasa de desempleo en España crecerá en 2010 a un ritmo "mucho menor" que en 2009, hasta alcanzar el techo del 20% a finales del próximo año, según el pronóstico de Citigroup, que anteriormente auguraba una tasa del 21%, después de que el pasado viernes se publicaran datos de empleo "mucho mejores de lo previsto".
En concreto, la última Encuesta de Población Activa (EPA) mostró un descenso del paro en 14.100 personas en el tercer trimestre del año, el 0,3% en relación al trimestre anterior, con lo que el número total de desempleados se redujo a 4.123.300 personas y la tasa de paro se mantuvo prácticamente invariable, en el 17,93%, por debajo de las expectativas del 18,7%.

Los analistas del banco señalan que esta "positiva sorpresa" se debe en parte a las distorsiones temporales, puesto que el mercado laboral habitualmente mejora en verano y se debilita en el último trimestre del año, así como a las medidas aplicadas por el Gobierno, aunque advierte de que la situación del empleo en España "está lejos de regresar al crecimiento".

Asimismo, el informe de Citi destaca que el freno en el aumento de la tasa de paro también viene motivado por la ralentización en la dinámica de población y la menor tasa de actividad como reflejo de las dificultades del mercado laboral.

"La población en edad de trabajar creció en el tercer trimestre de 2009 a su ritmo más bajo desde que comenzó la serie en 1976, reflejando el descenso en la población extranjera", explica Citi, que precisa que los inmigrantes representaron el 90% del aumento total de la población en España entre 2005 y 2008, una tendencia que "parece haberse dado la vuelta".

"Los inmigrantes desempleados parecen estar abandonando el país ante las muy pobres perspectivas de empleo, lo que provoca un descenso tanto en el número de parados como en la fuerza laboral, y así reduciendo la tasa de paro", destaca el informe.

Por otro lado, el banco subraya que el aumento registrado en la población inactiva, que creció un 0,8% interanual frente al incremento medio del 0,6% en los últimos nueve años, sugiere un creciente número de trabajadores que abandonan la búsqueda de empleo, lo que constituye "otro signo de debilidad".